Y ya salieron las notas, o la plaga de los interinos en educación

Ahora sí que estamos ya en el final de la recta final. ¿Mi nota? Un 2.8. Como una jefa. Si fueran euros, no me daba ni para ir al cine el día del espectador.

Pero no fui la única con cacanota, no señor. Me tomé la molestia de contar a cuántos tenía con peor puntuación que yo y con tiempo trabajado, ya que esos inevitablemente y tal y como está el sistema, van a pasar por delante de mí sí o sí.

El resultado: un total de 95 (NOVENTA Y CINCO) interinos, gente que lleva en la docencia años, tiene notas de menos de un 2, abundantes ceros (carolos) y otros tantos con unas rayitas que nadie sabe lo que significan, pero no debe de ser muy bueno porque están al final de la lista.

95, repito. Profesores en activo que no han sido capaces de resolver con un mínimo de interés ninguna de las 6 prácticas ni elaborar un tema.

Pues tooodos esos pasan por delante de mí. Con la amnistía de un gobierno tácito y unos sindicatos que defienden la estabilidad laboral por encima de la calidad de la enseñanza.

Después pasa lo que pasa en las aulas, y la culpa la llevan que si los niños, que si los padres, que si la tele, que si la sociedad y el gobierno. Profesores que no sacan ni un dos en un examen de oposición no tienen nada que ver, no.

CONCLUYENDO:

Lo de que van a firmar o que no estudian no es un mito, vaya.

Mi esperanza ahora es que no convoquen en muchos años, que pidan muchos bilingües porque tengo inglés o conseguir una discapacidad de algo no muy chungo para poder trabajar.

La pregunta que nos hacíamos ayer un grupo de opositores era que en qué clase de país vivimos cuando nuestra aspiración es permanecer estancados en unas listas hasta que nos llamen o desear una discapacidad que no sea muy mala.

Yo he tomado una determinación a día de hoy: SE ACABÓ. Me voy a tirar lo que queda de mes y el que viene rascándome la barriga. Paso de vivir en lucha permanente, buscando aquí y allí, preparándome, formándome a fondo perdido, hablando con no sé quién y con no sé quién más que me importan una mierda para ver si tienen algo. Se acabó.

Porque ya veo que el resultado es el mismo: NADA.

Pelea con mi novio

No sé cómo ha empezado, ah, sí, porque está todo el rato machacándome la cabeza con su trabajo y sus problemas, no me oigo ni mis pensamientos.

Consecuencia: bronca. Otra vez.

Que si este me hace no sé qué, que si el otro me hace no sé cuántos… es decirle algo y se cabrea, y se pone como un energúmeno, a gritar y a ir contra mí, que por mi culpa tiene más dudas que antes, que yo le introduje la indecisión en su vida, y cosas así. Que antes salíamos más, que por mi culpa dejamos de salir, que si esta mierda, que si la otra.

BASTA

Es suficiente. Si le echo a la cara toda la mierda que tengo para él, entraríamos en una batalla sin fin. Así que BASTA.

Después entra en razón y se arrepiente, y se siente fatal, y me pide perdón, y parece un perrito abandonado. Una explosión de 10 minutos le jode 24 horas. Pero a mí me jode 48, y hace que aumente mi desinterés y mi desconfianza.

ESTOY AGOTADA

No puedo más. No encuentro un trabajo decente, solo mierdas de comercial cutre. Me quedo sin dinero cada mes que pasa. Me asaltan pensamientos de arrepentimiento por todo lo que tuve que hacer en su momento y no hice, por no haber pensado de manera egoísta y dejarme llevar.

Ahora es tarde. Por más que digan que nunca es tarde, ahora es tarde.

Mi frágil mundo asentado en el aire se desploma.

¿Y aún me preguntan si quiero tener hijos?

 

Notas Xunta oposiciones secundaria 2014

Supongo que hoy saldrán pero os juro que no me atrevo ni a mirarlas. De entrada voy hasta el sindicato para ir preparando la reclamación pertinente porque ya sé lo que me espera.

Encima vengo de una entrevista de trabajo de mierda para comercial de R. Me tengo que pagar yo una parte del contrato, es como si fuese un autónomo sin serlo, ¿están de coña? ¿Esto es lo que nos espera? ¿Que las empresas encima ganen dinero por contratar a la gente? Porque entre lo que tendría que pagar yo y las subvenciones que les da el gobierno por sacar del paro a desempleados me parece a mí que las cuentas les salen redonditas.

Desesperación, caos, anarquía. Un futuro postapocalíptico nos espera en este país de tarados sin escrúpulos, animalizados.

 

Yo sobreviví a unas oposiciones de secundaria en Galicia

Así es. Puedo decirlo libre y abiertamente: s o b r e v i v í.
La sucesión de obstáculos no ha podido conmigo, aunque tuve que recurrir a la droga para superar el examen oral (Valeriana en elevadas dosis, no penséis cosas raras).

Hecho. Finiquitaun. Rematado. A tomar por el culo todo.

Esta semana saldrán los aprobados. Aún he de estar entre ellos, y entonces, si eso fuera así, creo que sería tan feliz que empezaría a pensar en que las fuerzas del universo son poderosas cuando aprendemos a convocarlas.

Nos mantenemos a la espera. Por lo pronto, el B2 ya está en mi haber. Así me lo notificó la teacher por sms. JAJAJAJAJA.

El curso que viene será MI CURSO.

He hecho un descubrimiento muy importante sobre mí misma

Cuando estoy bajo presión, me autosaboteo.

Empiezo a odiarme y a perder la confianza en mí misma, lo que aumenta cuando se aproximan las fechas clave. Empiezo a pensar que me voy a enfermar y no podré asistir a la cita prevista, que me voy a quedar en blanco, que me voy a poner tan nerviosa que me voy a desmayar… y cualquier otra chorrada pesimista y negativa que no se le ocurriría ni al más malo de mis enemigos.

Esa es la conclusión: soy mi peor enemiga. Tengo mucho potencial, pero lo tiro por el váter cuando lo tengo que poner a prueba. Aún así, soy capaz de ir saliendo del paso al 50% de mi rendimiento. Increíble.

Hoy tuve el examen de inglés para el B2. Salí del examen con buena sensación, pero cuando volvía para casa empecé a pensar que realmente no lo había hecho tan bien, que tendría que haber hecho esto, o lo otro… 

Ahora me acabo de comer un filete y estoy pensando que a lo mejor estaba en mal estado y que me van a tener que hospitalizar, y no voy a poder ir a hacer el examen oral. Hasta me da la impresión de que tengo algo mal en la barriga. 

Tengo que luchar muy fuerte contra estas emociones nefastas. Transformarlas en afirmaciones de prosperidad y abundancia. Lo vi en un vídeo de Youtube. 

JAJAJAJAJA

La verdad, estoy como una regadera. Cuando pase todo esto (el viernes es el Gran Día), espero recuperar mi equilibrio. Qué carajo, lo voy a recuperar YA. Que soy una persona válida y adulta, a ver si me quito de una vez las tonterías de la cabeza y me comporto como lo que realmente soy, lo mismo que todos:

UNA SUPERVIVIENTE. 

Me siento

Como dando vueltas sin sentido pero avanzando firme en una dirección marcada por otros.

Me siento echa una porquería, bajísima de moral y energía, encima me enfermé por la mierda de verano que estamos teniendo con temperaturas y lluvias más propias de enero que de junio.

Vuelvo a dar tumbos. Las oposiciones no van conmigo, me quitan salud, colocan mis esfuerzos en un futuro incierto lleno de dudas legislativas y citas ineludibles para no decaer del proceso selectivo.

Este año me propongo tomar la firme de decisión de seguir o abandonar para siempre, dependiendo de los resultados obtenidos y de cómo se plantee el inicio de curso.

Sin embargo lo pienso y me da vértigo. ¿Qué voy a hacer si no? ¿Cómo me voy a ganar la vida?

Iremos viendo.

Oposiciones secundaria, prueba uno superada

Hace una semanita estaba en Vigo penando con los primeros exámenes de oposiciones de Geografía e Historia (Histeria) para profesores de enseñanza secundaria.

La experiencia ha sido lamentable: la habitación de la cutre pensión en la que me alojé para pasar la noche daba a una transitada calle de un veraniego viernes, así que hubo ruido prácticamente todo el tiempo. Afortunadamente, había llevado conmigo tapones para los oídos, pero me los tuve que sacar porque me agobié pensando que a lo mejor no oía el despertador. Además había quedado con una compañera, a la que le tocaba en otro tribunal, en que nos avisaríamos con una perdida para asegurarnos de que no nos quedábamos dormidas, y me empezó un come come en la cabeza relacionado con despertadores, opositoras que se quedaban dormidas y otras estupideces varias que me mantuvieron en vela hasta que la ducha del de al lado dio el pistoletazo de salida para un día que iba a ser muuuyyy laaargooo.

Me gustaría mencionar que la noche anterior estuve sin Internet porque no había manera de conectarme con el wifi. Me tuve que tragar mi obsesión por repasar a Caravaggio y a Boticelli, así que puse el Luar. No sé por qué, pero el incombustible Gayoso se me antojó un ser entrañable y familiar en esos momentos de desesperación.

Horrible. Perdía la chaveta por momentos, y lo sabía.

A la mañana siguiente la cosa no fue mejor, pero mantuve la calma y el principio en mente de “He venido a Vigo a dar una vuelta y entre medias responderé a unas preguntas por escrito”. JAJAJAJA menuda pardilla.

La cita era a las 9 y media. La mierda de hotel en el que estaba (el tipo me cobró quince euros más por quedarme a mediodía dos horas en una habitación con muebles carcomidos y cañerías excesivamente lentas, o sea, atascadas) compensó sus incomodidades con la increíble proximidad al instituto en el que nos iban a examinar: en menos de 10 minutos ya estaba en la puerta. Así que a eso de las 9 y diez me estaba cagando en todo y en por qué no me había fijado el día anterior en lo cerca que estaba para no tener que llegar con tanto tiempo de antelación.

Para colmo me encuentro una ambulancia y un montón de gente alrededor: le dio un patatús a alguien. Qué agobio, cojones. Taquicardia on fire. Esto es un manicomio, no un examen de oposición. Y me venían a la cabeza los niños diciéndome que si estaba segura de que quería ser profesora, que los institutos eran centros psiquiátricos. Jesús, ¿qué coño hacía yo allí?

Cuando la gente llega tan pronto a un sitio, sospecha.

La cita era a las 9 y media y antes de las 9 y diez, hora a la que llegué yo, ya estaba todo dios. Muy loco, ¿no? ¿No sería más normal estar tomando un café por ahí en lugar de en la puerta de un instituto cerrado? Parecía una manifestación de zombies, encima los de los sindicatos andaban por allí repartiendo su mierda. Casi se la tiro a uno a la cara.

Voy a resumir porque ya me estoy viendo tirando de rollo y solo quiero dejarme un recuerdo a mi yo del futuro para ayudarme a tomar decisiones llegado el caso. Así que por puntos:

- Los llamamientos. Allí todos apilados como si fuera a Festa dos Queixos. Un calor inhumano, y la gente inerte en su medio metro de baldosa. “Espabílate, empanao, que somos más”, es lo que me daba ganas de decirle a la mayoría de los atontados que estaban allí. Mucho grupito de interinos conocidos vanagloriándose de que no habían estudiado nada y riendo como campeones. Porque ellos conservan su puesto en la lista, da igual qué nota saquen. Es una vergüenza. Daba asco oírles hablar.

Comprendí de una vez muchos de los males que aquejan a la educación en este país ante tanto atorado.

-Los antiguos compañeros de carrera. Qué pena de personas. Uno miraba para mí y se reía, en plan burlón, supongo que para tratar de minarme la moral. Otro me lo encontré al final del partido y me dijo que se le habían insinuado un par de alumnas. Viejos, gordos, calvos y mucho flipao. Yo deseando que me tragara la tierra o al menos que vinieran de una vez los colegas con los que llegué a la tortura, que estaban dispersos por otros tribunales, para pirarme ya a mi casa con ellos :(

-La presentación. El presidente del tribunal es de estos que habla mucho pero no dice nada, así que me volví para mi casa con más dudas con las que había llegado. Encima me entero allí de que es nombrado por la Xunta!! Estamos locos??? O somos gilipollas??? Una sabrosona mezclilla de ambas cosas, como pude comprobar. Y quince días antes, la Dirección Xeral ya tiene el examen práctico, que es el que más peso lleva en la nota. JAJAJAJAJA. Buenísimo. De película de Freddy Krueger.

- El sistema. Sin hacer inciso en que no tenemos temario sino una enumeración de temas en los que hay que incluir lo que a ti mejor te parezca, en que los interinos siempre estarán por delante aunque saques un diez, en que cada año se comenta que van a a cambiar esa enumeración de temas, lo que implica que tendrás que rehacerlos, en que el sistema selectivo se suele modificar cada vez que hay una nueva ley educativa y el año que viene entra la LOMCE, en que el examen práctico que íbamos a hacer ya lo tenía la Xunta desde hace quince días, etc. etc., que nos enterásemos 5 minutos antes del examen práctico, previo aviso del presidente sobre que “non nos asustáramos”, de que el susodicho examen iba a durar CUATRO HORAS, fue hasta casi normal.

Tuvimos que huir al baño aprovechando un descuido porque no tenían pensado dejarnos salir de allí hasta las 3 de la tarde. Y eso que el examen ya llevaba rulando por ahí 15 días, insisto, pero que nosotros fuéramos a mear suponía una terrible amenaza a la transparencia del proceso.

Por la tarde otra hora de llamamientos y dos horas más de examen con el sorteo del tema, que me cayeron dos defendibles JAJAJAJJAA casi lloro de risa. No porque estuviera feliz sino porque estaba tan hecha polvo y con la mente tan deteriorada que no iba a ser capaz de sacar adelante con coherencia ninguno. Así de claro. A las 6 de la tarde me dio un mareo que pensé que tendría que volver la ambulancia, esta vez a por mí.

Pero aguanté el tirón, sí, aguanté como una campeona, lanzándome mensajes de motivación. El más potente fue “venga, coño, ¡¡que queda una horaaa!!” Eso sí, a partir de ahí no sé qué narices escribí. Sé que metí la pata en un par de cosas muy importantes y me olvidé de otras que sabía de toda la vida, vamos. Pero solo mantener la psicomotricidad entre la mente y la mano me pareció un logro de atleta olímpico.

Ya veré lo que escribí en la lectura, que me tocará esta semana. Que esa es otra.

CONCLUSIÓN: No me extraña que los profesores estén zumbados. Estas pruebas, diseñadas para el azar y la fortuna (ya que te puedes estudiar medio temario y que no te caiga nada, por ejemplo, o te ponen una esquina de un monumento de sabe dios que época y lugar y allá te va la prueba de arte al carajo, o un bloque diagrama, como fue el caso, y miras al del tribunal con tales ganas de estrangularlo que pa’ qué) no comprueban de ninguna manera la capacidad pedagógica ni comunicativa de ningún aspirante, ni siquiera miden conocimientos. Incluso me atrevo a asegurar que tienes que estar en buena forma física para aguantar sin dormir, sin apenas comer, tirada por ahí fuera de tu casa realizando actividades intelectuales fuera de serie, sin ir al baño y sentadita en tu sitio por todas las horas que arbitrariamente decidan unos burócratas.

Sigue siendo una prueba memorística de los tiempos de Franco, ese que algunos tanto añoran, para las que tienes que saber más que un catedrático de Universidad que lleve toda la vida consagrado a una materia. Por favor. Y después ves a cada pelele dando clase que dices :”joder, qué suerte tuvo que tener este panoli”, y se confirma la teoría de Forrest Gump de que todos los tontos tienen suerte.

Y los enchufados, aunque esta palabra parece que está prohibida. Pues yo lo digo, y con la boca llena: ENCHUFADOS. Ladrones de dinero público. Después nos vienen con rollitos guays de la declaración de la renta. Si no fuera porque vivo aquí, estaría todo el día escacharrándome de risa. Porque nunca vi tanto idiota por centímetro cuadrado. Porque nos dan por el culo y ponemos la vaselina.

En fin, que el que muera pierde.

Yo me propongo una meta: o saco algo con esta experiencia asquerosa o a tomar por el culo todo. Porque ir por ir es tontería. O estantería, como dirían los de IKEA.

 

Otra loca perdida que se creía muy guays.

 

Todos con el Mundial

La gente está tan embrutecida que ya no se da ni cuenta.

Mi casa da a un patio y llevan los niños toda la santa tarde dale que te pego con cánticos y con la pelotita de fútbol de los cojones. Dando contra las puertas, contra los tendales, contra los arbustos de decoración. ¿Y los padres? Los padres les animan, constatando que proceden de una estirpe inferior que se ha consumido a sí misma.

Eso es el fútbol. IDIOCRACIA.

Sin embargo esos padres no animan así a sus hijos a leer, escuchar música, aprender ciencia, visitar museos… quita, quita, que eso es para frikis.

Estamos en crisis, todos lo sabemos, austeridad, recortes, etc. pero el trajecito del Madrid, de la Selección Española, del Messi de las narices o del Ronaldo de las ídem, eso que no falte. Que a ver si mi hijo va a ser menos que los demás.

País de tronistas

Y ahí van los niños, todos equipados con medias, botas, pantalones y camiseta, algunos hasta con guantes porque quieren ser porteros, porteros de qué hombre, de discoteca vas a ser, pidiéndoles la entrada a los niños pijos y estudiados de Europa cuando vengan de vacaciones a tu país, ese que tus padres y su generación echaron a perder.

El fútbol es así.

Y tan felices ahí siguen, ni siquiera están viendo el partido ni saben de que va, pero la indumentaria que no falte y cuando oiga a los adultos de su tribu gritar “GOOOOOLLLL” gritarán gol con toda la fuerza de su corta vida. Porque ya es tarde para ellos, porque están embrutecidos como sus padres, porque tendría que venir un tsunami generacional para alterar este orden divino impuesto por la sociedad de masas, de masas amorfas, añadiría.

Es lo que tenemos, es lo que somos. Pero de verdad, de verdad de la buena, que yo tanta mierda no me la merezco.

 

A Vigo a opositar

Ni más ni menos. A Vigo. Allí donde Cristo perdió la chancla. No podía tocarme más lejos. Hasta Ourense hubiera sido mejor alternativa.

El tren de ida, 17 y pico euros.

El tren de vuelta, 17 y pico euros. 

El alojamiento, 40 euros.

Cena y comida (bueno, de cena me llevaré un bocata de casa), 10 euros.

Café y tentempié, 5 euros.

Total: hay que ser rico para opositar. Y eso que no estoy pagando academia, que me he hecho yo solita los temas con las cuatro neuronas que mis papás me dieron. 

Y esto es solo un día, porque en Galicia tenemos que volver otro día a leer el examen. Echen cuentas.

Yo paso.