Content Manager o Editor de Contenidos

Nuevas profesiones se están desarrollando al amparo de Internet. Y es normal, porque toda la vida conocida se está pasando al formato online.

De ahí surge la figura del Editor de Contenidos, nombre que prefiero por encima del vocablo anglosajón. Se supone que estamos ante un perfil en auge, enormemente demandado y que será un yacimiento de empleo en breves.

Se supone.

Porque, oh sí, yo también tengo experiencia en esto. Mi inquietud por la escritura se retorna a la tierna infancia. Vale, ya sé que ahí aprendimos a escribir todos, ¿pero a alguno se os dio por traducir libros de otros idiomas con 9 años? A mí sí.

En concreto un libro que me había traído mi hermana de un viaje a Portugal. Se titulaba “A pequenha sereia”, es decir, “La Sirenita”. Estaba adaptado para niños, pero en portugués. Recuerdo encerrarme en el desván de mi casa, y ponerme allí a descifrar esas palabras tan raras que se parecían muchísimo al español o al gallego, pero no eran ninguna de las dos. Escribía por debajo de cada renglón mi interpretación de la historia, prestándole más atención a la forma que al fondo. Majareta total.

Lo que daría por encontrar ese libro, perdido en tantas mudanzas.

Tras este rodeo vuelvo al meollo. Que sí, que yo ya he intentado eso de ser Content Manager (directivo contento?). Y para ello me abrí un blog años ha, y luego otro, y pasé toda mi obra poética (que la tengo) al formato digital, y empecé a pensar si no sería posible vivir de escribir para otros, pero no a nivel literario sino a nivel comercial. Y empezó mi Odisea buceando en las profundidades de la red.

De las primeras cosas útiles que me encontré cuando se me metió entre ceja y ceja que era posible vivir escribiendo para los demás, fue este hombre que me sirvió de gran ayuda para ubicarme. Se llama Roger García, y tiene un blog con mucha información.

De ahí descubrí una web que sube peticiones de clientes para que los autores registrados las elijan y escriban. Se llama Textbroker y con ellos gané unos 70 euros en un período de 6 meses. ¿Por qué tan poco? Porque casi no tienen textos. Además, vienen pagando unos 3,50 euros las 400 palabras. Vamos, que ya puedes escribir.

Después me registré en Infolancer, la versión de Infojobs para los freelancers. Por esta vía no obtuve ni un solo trabajo. Envío mis propuestas, pero me suelen pedir textos de ejemplo y, lógicamente, no les voy a mandar los que escribo para otros clientes. Además, si pides 10 euros por 400 palabras piensan que estás literalmente loca. Incluso me ofrezco para hacerles un texto de prueba gratis, pero nada. Ni con esas.

Y aquí llegamos a por qué creo yo que esto no es un trabajo serio. No es serio porque los propios clientes no se lo toman en serio. Ellos solo quieren contenido BARATO, les da igual si va bien escrito, si comunica, si tiene alguna falta de ortografía… de tal manera que se ven auténticas monstruosidades. ¿Y cuál acaba siendo el perfil del redactor estrella? Latinoamericanos con un español deficiente a los que 4 euros les parece una fortuna y estudiantes sin la formación necesaria ni compromiso. Está emergiendo otro perfil con fuerza: el del técnico mediocre que busca visibilidad en la red y escribe GRATIS.

Y es este último el que me acaba de sacar el trabajo que hasta ahora me estaba pagando las facturas. Me acabo de enterar. Que dice el cliente que le escriben gratis, que va un poco peor pero le sirve, porque él solo quiere generar contenido para tener visibilidad en Google. Mi otro cliente no vende, así que tiene que recortar gastos y elige la actualización de su blog, que lo considera prescindible.

Lo peor: el cliente más gordo, una revista online y en papel, tampoco vende. Así que a la mierda también. Que ya se encargan ellos.

Esta es la luz que veo yo al final del túnel: la del tren que viene.

Anuncios

2 comments

  1. Realmente el panorama que pintas es desolador, pero te pido que no te desesperes. Existen otros clientes que valoran la calidad y originalidad de los textos y los que no tendrán que acabar haciéndolo porque Google tiene a penalizar las páginas que no cuidan los contenidos. A pesar de la crisis (que acabará algún día), la competencia (legítima venga de donde venga) y la escasa consideración hacia nuestro trabajo (eso será más difícil de cambiar), hay futuro en la redacción freelance. ¡Un abrazo!

    Roger Garcia

    1. A mí la experiencia me dice lo contrario, pero gracias por tu opinión, a tener más en cuenta que la mía debido a tu trayectoria.
      Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s