Vuelvo a estar sumida en la miseria. Pero esta vez es peor que nunca.

He hecho balance.

En mi etapa adulta nunca he estado tan gorda, he sido tan pobre y he tenido tan pocas perspectivas de nada.

Estoy a un paso de caer en el pozo. En el horrible pozo al que juré no volver.

Mis últimos trabajos con la empresa que ha sido un pelotazo del ayuntamiento han sido tan precarios que incluso cuando estaba gestionando permisos para la fibra óptica me iba mejor. Por dar clase a 15 niños de primaria me pagaban 12 eu la hora, con dos horas  a la semana. En secundaria, con dos grupos, lo mismo. Incluyendo niños con necesidades educativas específicas.

6 horas a la semana, total: 280 euros al mes, más o menos.

Sin incluir la atención a padres y la preparación de actividades. Sin incluir las dos horas que invertí al día en ir y volver, los lunes y miércoles solo para una hora.

No doy más de mí, en serio. Ya no sé qué hacer.

No solo porque el trabajo es tan precario que da la risa llamarlo trabajo, sino porque ESTOY RODEADA DE CACIQUES. Solo los caciques ignorantes trabajan de verdad, con carga horaria y sueldo a fin de mes.

El coordinador entra dentro de esta categoría, un paleto que no se puede creer que tenga universitarios a su cargo.

Miseria cultural. País de mierda. O eres un enchufado de calidad o eres minusválido. Si no, aquí no trabajas.

Que no hay trabajo, dicen. Pues yo no paro de ver cómo contratan a gente por la puerta de atrás. No hay trabajo para nosotros, tendrían que decir más bien. Para los olvidados, los apestados, la gente aquella que estaba sobradamente preparada.

Pues ahora no nos quieren en ningún lado. Trabajamos bien y molestamos. Queremos mejorar las cosas pero eso a las cúpulas no les interesa.

Lo que más me ha impresionado fue ver a mis compañeros tan obedientes, felices con el trabajo de mierda, compitiendo entre ellos por conseguir más horas y haciéndole la pelota al gañán que hace las veces de jefecillo. No me lo podía creer.

Tanto es así que estoy medio traumatizada.

Ahora espero a que me den el certificado de empresa y ver si tengo alguna ayuda del Inem. Yo, que estuve en la élite de la intelectualidad. Que gané un proyecto que fue subvencionado con 15.000 euros. Que me felicitaron desde altas instancias gubernamentales y universitarias por la consecución de objetivos.

Pues ahora estoy mordiendo el polvo, con las huellas de todos los trepas que han pasado por mi vida marcadas a fuego en mi espalda.

No sé qué ha pasado.

Solo sé que, de repente, miro a mi alrededor y todos los fracasados escolares con contactos tienen buenos trabajos. Gente que escribe con faltas de ortografía y no sabe hablar.

Y los que tienen trabajos de mierda lo viven como si fueran funcionarios de élite. Esto es surrealista.

Ya no sé si es que soy una soberbia o es que estoy en un entorno demasiado deteriorado para poder absorberlo.

Encima la directora del centro quiere que vuelva yo porque las evaluaciones de los usuarios y padres han sido muy positivas. No sé si debería de continuar en este trabajo de mierda por 280 euros hasta mayo o cobrar el subsidio, que al menos serán 100 euros más hasta julio.

Dedicarme a otra cosa ya. Seguir peleando por este camino de la educación y la administración pública me está dejando en la miseria.

Tengo que salir de la carrera de ratas.

Pero ¿cómo? No sé hacer otra cosa que no sea ir por el camino pautado.

Si alguien me lee, esto es una llamada de ayuda. Por favor, verted vuestras  opiniones en los comentarios. No hay que registrarse.

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